Un Febrero desaparecido
Bueno, creo que la gran mayoría de la gente que lee mi blog habla conmigo con frecuencia así que no es una novedad, pero, como nunca se sabe...
He vuelto a Barcelona. En Valencia las cosas no iban mal, a nivel laboral, pero si en todos los otros aspectos. Aunque poco a poco había conseguido hacerme un hueco, no fue lo suficientemente rápido. Cuando mis compañeros de piso se marcharon, decidí que era un buen momento para marcharme yo también.
Por el lado bueno, de momento sigo trabajando para la empresa de videojuegos. Mis jefes, que dios los tenga en la gloria, me ofrecieron teletrabajar. Básicamente, que siga programando desde casa. De momento aun me estoy intentando acostumbrar pero el trabajo sale adelante. Se supone que nuestro primer producto saldrá pronto, así que tenemos que dar el todo por el todo.
Más cosas. Ha muerto mi tía Encarna. El 29 de Febrero. Fue súbito y nos pilló a todos de sorpresa. Yo aún estoy intentando recuperarme del shock.
Más cosas. Llevo desde el Domingo resfriado, con fiebre, tos y todas las debilidades que la acompañan.
Como podéis ver ha sido un Febrero (y principio de Marzo) movidito, pero espero poder reanudar mi frecuencia semanal a partir de ya.
Contra la opresión de las grandes empresas, martillazos
Aunque la noticia no es muy nueva, así que es probable que la conozcais, quería compartirla igualmente con vosotros. Es la historia de una mujer, que cansada de esperar a que Comcast resolviera sus tramites burocráticos y la atendiera como es debido, encontró la herramienta perfecta para cursar la baja: Un martillo.

Obviamente, y aunque imagino que Mona Shaw debió quedarse muy a gusto, no salió muy bien parada: una multa de 345$ y la prohibición a acercarse al edificio de Comcast en una temporada. Aunque bien pensado, es un pequeño precio a pagar por "devolverle el golpe" a la administración de estas grandes empresas, que solo se cuidan de conseguir nuevos clientes y se olvidan de los que ya tienen. Quizá deberíamos aprender de ella.
En cualquier caso, señora Shaw, me descubro ante usted.
(La noticia original, en inglés, podéis encontrarla aquí)
Primer Accidente en Prácticas
Tenía que ocurrir, tarde o temprano. Gracias a dios ha ocurrido temprano, o sea, durante las prácticas donde las posibilidades de hacerme daño son escasas y hay un instructor cerca para comprobar que estas bien y confirmar lo que has hecho mal.
¿En mi caso? Fácil: No debería conducir una moto estando cansado, ya que el nivel de atención disminuye. No me di cuenta de lo cerca que estaba el final de la pista de aceleración y en vez de frenar correctamente, apreté el embrague demasiado pronto y el freno delantero demasiado a fondo. Resultado: Clavé la moto y como no habia bajado los pies, se cayó de lado.
Una moto de 150 kilos poco puede hacerme (tengo un moradito microscopico cerca de la rodilla), aunque evidentemente el susto no me lo quita nadie. Sin embargo, con la lección aprendida, espero ser más cuidadoso la próxima vez.