Conquering the World with absurd Cuteness
Tercera entrega que cubre nuestra visita al parque Yoyogi, y una fugaz visión de los comercios de Harajuku y el barrio de Shibuya.
NOTA: Ahora mismo no tengo acceso a las imagenes, asi que no puedo subir fotos a las entradas ni tampoco las postales. Un poco de paciencia ![]()
Otra mañana de lo que empezaba a ser rutina entre nosotros. Nos levantamos a las 7, yo me ducho, Yuanyu se lava el pelo, y bajamos al vestíbulo donde ellos desayunan mientras leo el periódico, para luego asaltar el Family Mart en busca de la dulce, dulce recompensa de un Koiwai Lact Coffee (mucho mejor que la porquería de Glico que compré el primer dia), y de alguna pasta rara. Hoy, en concreto, he comprado una especie de galletas de mantequilla que, no estaban demasiado mal, pero no creo que repita.
En la estación nos encontramos una de esas figuras que solo ves en japón: Una camioneta equipada con megáfonos y un político dando un mitin delante de la estación… Alucinante. En cualquier caso, no podíamos entretenernos; ya que nos esperaba un día bastante ocupado, así que agarramos el primer expreso a nuestro primer destino: Harajuku.
Harajuku
La estación de Harajuku es de las últimas construidas en Tokio como parte de la que sería la línea Yamanote. Toma el nombre del barrio en que fue construida, y aun conserva parcialmente su arquitectura original de principios del siglo XX. El barrio de Harajuku toma importancia a partir de los 70 donde se convierte en un punto de reunión de las bandas temáticas de jovenes que iban a imitar a sus grupos musicales favoritos. Con el tiempo tambien empezaron a llegar bandas musicales a interpretar temas originales y a crear tendencia. En los años 90 el gobierno reabrió estas calles al tráfico, haciendo más dificil estas reuniones. Sin embargo cada dia, y especialmente los domingos, se pueden encontrar bandas de Gothic-Lolita, Ganguros (aunque hay que reconocer que más bien pocas ya -nosotros vimos una-) y Rockabillies (¡si! también vimos uno).
En Harajuku hay dos calles comerciales principales, Takeshitadôri y Omotesandô. La calle Takeshita era, hasta el 2004, el mejor sitio para comprar buenas imitaciones de ropa y accesorios de marcas americanas y japonesas, y aunque una reforma de la legislación japonesa eliminó casi por completo esa vertiente de la calle, sigue siendo un sitio interesante para ir a comprar ropa, habiendo tiendas para todos los gustos, desde el “gótico metal” hasta el “me gustan los colores fosforescentes”. Las callejuelas alrededor de esta, llamadas Urahara, también tenían tiendas de ropa, aunque de modas más alternativas, como el “hippy de mercadillo” o el “casa de la pradera”, pasando por el “jugador de baloncesto” o el “indio americano”. Ahí pudimos descubrir la regla numero 1 de la moda japonesa: cuando menos guapa se cree una chica, más chillona es la ropa que lleva. Desgraciadamente en aquel momento no se nos ocurrió tomar las fotos que probarían nuestras teorías.
Al salir de Takeshitadôri, dimos de lleno con la capilla Tôgô. Dedicada a la memoria del general Tôgô Heichachirô, uno de los militares más destacados de la era Meiji. Su contribución en la reforma de la Armada Japonesa, así como su inteligencia táctica hizo que en su muerte lo elevaran a la categoría de Shinto Kami (no tiene una traducción adecuada al castellano, pero se podría considerar “Santo”). El parque que rodeaba la capilla era precioso, con un estanque de agua lo bastante clara como para poder fotografiar las carpas que nadaban debajo, y la capilla era un monumento impresionante.
Volvimos hacia la estación por Omotesandô, una avenida comercial llena de tiendas de moda fuera de nuestro alcance. Por el camino vimos el famoso centro comercial Laforet y fue la primera vez que me quedé con el hecho de que en Japón es todavía típico vocear tus mercancías. Aunque ya lo había visto en Ameyoko el día anterior, en las avenidas Meiji y Omotesan era francamente evidente, con pregoneros anunciando novedades y repartiendo pañuelos con publicidad (francamente más útil que los pasquines normales). Puesto que las tiendas caras no son nuestro fuerte, y aun nos quedaba bastante mañana por delante, nos encaminamos al parque Yoyogi para poder visitar la capilla Meiji.
Parque Yoyogi
El parque yoyogi esta dividido en dos partes: por un lado el parque propiamente dicho, un bosque enorme lleno de arboles, en cuyo centro reside la capilla Meiji dedicada, por supuesto, al emperador Meiji y su esposa. Alrededor del parque podemos ver los regalos que la gente de todo japón (y parte del extranjero) trajo para honrar al emperador que les llevó a la era moderna a través del periodo histórico conocido como la restauración Meiji. Meiji fue santificado en 1920, y aunque el templo fue destruido en la segunda guerra mundial, fue reconstruido en 1958 en base a las especificaciones originales. La otra parte del parque Yoyogi son los edificios que fueron construidos a raíz de los juegos olímpicos del 1964, del que podemos destacar el gimnasio olímpico diseñado por Kenzo Tange y la villa olímpica, construida en lo que antaño fueron las residencias de los oficiales Americanos y que actualmente sirve como Albergue.
(continuará)
Nekoplanet es un gato (que me matará el dia que sepa como lo he llamado). Nekoplanet es una persona. Nekoplanet son los amigos de esta persona. Nekoplanet es una canción que no te puedes quitar de la cabeza. Nekoplanet es...
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