Conquering the World with absurd Cuteness
Una de las cosas que tiene trabajar en el ayuntamiento y leer Dilbert es que realmente puedes comprobar cuanta razón tiene Scott Adams. Por ejemplo, el clásico teorema de Dilbert: “Las personas más inútiles quedan relegadas al lugar donde pueden hacer menos daño, o sea, la dirección”
Tengo varios jefes: el que aparentemente es el más importante es E. Sin embargo yo no conozco a E, ni le he visto ni probablemente hablaré con el. Es el hombre encargado de la “visión” del proyecto, que posteriormente habrá sido traducida por currantes hasta convertirse en algo realista que muy probablemente tendrá poco que ver con lo que dijo E originalmente.
Luego tengo a JA. Probablemente JA en un momento dado fue una persona capaz, pero ha fallado en ponerse al día y confía en sus habilidades de liderazgo (léase: contactos y pelotismo) para mantenerse por encima. Esto significa que necesita que constantemente le expliques que estas haciendo y porque lo estas haciendo, para ver si así se le pega lo suficiente para escribir el informe y marcarse los méritos.
Finalmente tengo a R. R es una persona trabajadora que desde que entró en la empresa y a base de cursos de reciclaje ha conseguido suficientes conocimientos como para subir de nivel. Desgraciadamente en el mundo del ayuntamiento eso de que el “merito merece recompensa” solo se aplica a los eventos deportivos; para el resto de los casos se quedan con el nepotismo. De los 7 años que lleva trabajando en la empresa, lleva 4 esperando ese ascenso a la dirección, un ascenso que conllevaría un aumento de categoría y salario, que no de trabajo, ya que YA esta dirigiendo proyectos de responsabilidad, aunque probablemente los meritos se los lleve J y E.
Hoy un compañero me decía “¿Y no te molaría ser funcionario?”, a lo que yo le respondí: “Para ser funcionario y tener éxito has de estar dispuesto a teñirte la lengua de marrón y estar preparado para apuñalar por la espalda a todo el que tengas cerca. Mis principios me impiden ser tan rastrero”. Y eso habiendo dos funcionarios delante… Espero que se lo tomasen a guasa…
Aunque R no va a leer nunca estos posts, aquí dedico una tira de Dilbert a esta persona, ya que describe su tarea a la perfección.
Nekoplanet es un gato (que me matará el dia que sepa como lo he llamado). Nekoplanet es una persona. Nekoplanet son los amigos de esta persona. Nekoplanet es una canción que no te puedes quitar de la cabeza. Nekoplanet es...
¡Demonios! ¡Quien ha dejado entrar a un ejecutivo de marketing en el blog! ¡Echadlo a patadas!
Bienvenidos a Nekoplanet
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