Una de las cosas buenas de trabajar para el ayuntamiento es que queda muy bonito en tu currículo… Desgraciadamente, podríamos sustituir “una” por “única”. Salvo contadísimas excepciones (como R, la encargada de proyecto, o J el responsable de los ordenadores de montjuic), la mayoría de la gente que ha llegado a funcionario es vaga, egoísta y/o antipática.

Para muestra un botón: en Monumental me encontré varios casos de personas a las que la pantalla TFT le resultaba incómoda. La explicación es sencilla (para un informático): la resolución estandarizada del ayuntamiento es de 800×600, y los monitores TFT de 17 pulgadas que estamos instalando tienen una resolución nativa de 1260×1024, asi que evidentemente no se ven perfectamente. Cambiamos la resolución de la pantalla a 1024×768 (ellos no tienen permisos de usuario suficiente) a la gente que nos lo pidió, para que vieran si así les resultaba más comodo. Hubo gente que nos lo agradeció y hubo gente que no, como en todos los sitios. Más extraño fue la reacción de otro grupo que anunciaron en voz alta que se pondrían en contacto con recursos humanos porque con estas pantallas se dejarían la vista. Lo más curioso es que no reclamaban que les devolviesen sus pantallas CRT, sino que les cambiasen el ordenador por el mismo modelo que estabamos instalando. Evidentemente aunque les cambiasemos el ordenador lo seguirian viendo mal, pero dejaba claro que lo que pasaba es que tenian ENVIDIA.  Tambien en ese edificio vi una señora que solo trabajaba 2 meses al año; el resto los pasaba de baja “por depresión”. Resulta que si no trabajaba esos 2 meses la podían despedir. Y me gustaría añadir que esa mujer no parecía especialmente deprimida…

Y a esta gente le estamos pagando el sueldo con nuestros impuestos…