El eco de mis pasos resuena en la sala vacía de lo que al parecer había sido el edificio de una editorial de noticias. Los rayos del sol cruzan el aire al iluminar las partículas de polvo que nuestra entrada ha removido.

    – ¿Dónde estamos? — Inquiere Volcano
    – Estamos en casa

El lugar está vacio, sin muebles, ni posters, ni nada que nos indique que ahí hubo lo que nos ha dicho el portero. Solo un trozo de cartón troquelado nos da una pista.

    - ¿NekoPlanet? – El polvo acumulado en el viejo logotipo me irrita los ojos y me hace toser
    - ¡Eh! ¡Jefe!– Stormbolter acaba de entrar por la puerta, con un par de maletas grandes – Voy sacando las cosas, ¿vale?
    - Stormy tiene razón; vamos a desempacar, que hay mucho trabajo que hacer.

Bueno chicos, ya se que llevo mucho tiempo sin escribir nada, y no tengo buenas excusas para vosotros. El trabajo, el coro, la página personal de nuestra familia, la radio, los amigos; todos ellos son buenas excusas. También lo son la vagancia, las pocas ganas de reabrir la página y un desinterés general por “all-things-internet”. ¿Cuanto durará? No lo sé. Puede que cuando termine el verano me haya vuelto a aburrir, o puede que escriba regularmente hasta que el mundo se acabe. Breve resumen para los que no estáis aquí: Dejé la Biblioteca para trabajar en el proyecto Nekoplanet. Originalmente quería que fuese una especie de portal colaborativo entre varios de mis amigos, pero como no conseguí convencer a nadie estuve colgando noticias durante un mes o así y usando la página para hacer pruebas sobre banners, Joomla y tal. Esta experiencia me sirvió para dos cosas: Para no volver a aceptar ni crear ningún proyecto similar (a partir de ahora mis proyectos serán “Juan Palomo: Yo me los guiso, yo me los como”), y para crear la página de la familia, que mis padres hacía un año que me pedían. Durante este tiempo he dejado de trabajar por fin para los ingleses, he empezado a trabajar en un almacén friki, me he apuntado a una coral que está llena de gente increíble, y poca cosa más que pueda contaros sin tener que asesinaros. Espero en breve poder poner algún artículo; tengo varios en el tintero: recetas de cocina que no pasé a limpio, artículos sobre músicas raras del mundo, rollos “emo” sobre mi vida personal y mi amor por el tinto de verano…

Pulso el interruptor general y el local se ilumina. Ha sido un trabajo duro, mudarse, pero volvemos a estar en casa.

    -Bueno Jefe! ¿Cuando montamos la primera fiesta?