Conquering the World with absurd Cuteness
Lo reconozco: montar ordenadores me pierde. Me encanta encontrarme con esos pequeños e innumerables desafíos que te encuentras cuando quieres cruzar la linea que separa un buen trabajo de uno genial. Sin embargo, soy algo patoso cuando se refiere a manualidades, así que algunas de mis ideas no se llevan a cabo por esa misma razón. Menos mal que entre mi familia y mis amigos tengo auténticos manitas que me echan un cable allí donde mi habilidad no llega. La semana pasada me encontré en una de estas situaciones. Estaba trabajando en el proyecto de silenciar la máquina de un cliente. Esta maquina era una sobremesa muy fina, con muy poco espacio para ventilar, y que rápidamente acumulaba mucho calor. Inicialmente para solucionarlo, le habíamos colocado un ventilador bastante potente, que permitía su funcionamiento estable a 50-70º. El problema es que el cliente se quejaba (y no sin razón) de que la maquina hacía mucho ruido, así que aprovechando que el estaría dos semanas fuera, aprovechamos para poner la maquina en el dique seco y analizar las posibles soluciones. Estaba claro que con un ventilador silencioso la maquina no movería bastante aire como para operar correctamente, y se imponía un cambio de estrategia. Un vistazo rapido me demostró que el ventilador de la CPU era innecesario, ya que cerca de el no había ningún espacio para enfriar, si acaso lo contrario, ya que la CPU recibia el aire caliente de la fuente de alimentación. El disipador tampoco era muy adecuado: las patillas estaban demasiado juntas, algo muy bueno si tienes suficiente aire frio para refrigerarlas, pero malo cuando el aire es caliente, ya que al estar tan juntas se “calientan” entre ellas. Solo cambiando el disipador ya perdimos un poquito de temperatura, pero aun no era suficiente. Estaba claro que lo que necesitaba era llevar el aire caliente de la CPU al exterior, pero como? Aquí es donde entra mi padre. Tras consultarlo con el, decidió que la mejor alternativa era hacer un conducto desde el ventilador lateral hasta el disipador de la CPU, y se puso manos a la obra.




Resultados: Antes de hacer ningún cambio, la maquina era notablemente audible desde cualquier punto de la habitación, y audible desde las habitaciones contiguas. Con el nuevo ventilador, solo se puede apreciar un leve murmullo cuando te acercas a un palmo de la maquina, salvo cuando esta leyendo CD-ROM (malditas unidades de 52x). El sistema de enrutado ha hecho descender la temperatura unos 10-15º, reduciendo a su vez el número de ventiladores internos. Un éxito total gracias al poder de la colaboración!
Mas detalles técnicos: El ordenador es un P3-933, con 512 megas de ram DDR-266. La placa base es una VIA C3M266, una de las mejores placas integradas para P3 que había en el mercado. El disipador final es el que viene de stock con los Pentium 4 “in a box”, aunque necesitamos dios y ayuda para encajarlo ahí dentro. El coste final del proyecto fueron unos 18€, aunque el disipador ya lo teniamos desde hacía tiempo.
Nekoplanet es un gato (que me matará el dia que sepa como lo he llamado). Nekoplanet es una persona. Nekoplanet son los amigos de esta persona. Nekoplanet es una canción que no te puedes quitar de la cabeza. Nekoplanet es...
¡Demonios! ¡Quien ha dejado entrar a un ejecutivo de marketing en el blog! ¡Echadlo a patadas!
Bienvenidos a Nekoplanet
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